miente
si yo te digo que no
bien, pero que mas esperar entonces
No.
me quedan tantas cosas para leer, tantas cosas para oír, tantas otras para ver,y por suerte siempre tendré algo para decir
viernes, 30 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
97
No.
martes, 1 de noviembre de 2011
qué me importa el título
Delicada
Fina
Suave
La piel, la boca y las manos (se mueven con tanta lindura)
Y hasta las rodillas
Si me gusta será así y punto (aunque le tengo tanto miedo)
Pero prefiero aceptarlo y que al final no sea,
Que negarlo eternamente y que sea cierto.
Me gusta (capás que solo para mirar y ser)
Sin tocar
Pero sentir
Ay! Si subieras justo ahora… si supieras…
No.
viernes, 14 de octubre de 2011
el título es lo más difícil
Estoy harta de tu cariño,
del ciempiés que me camina por la cabeza,
y de la escalera que me devora los tobillos.
Harta del ruido que haces (cuando caminas con esos tacos),
del olor que hay en tu silla,
y de la escalera que me corta el aire.
Harta de que me quemes,
del vidrio roto y la pintura chorreando,
de la escalera, que delicadamente me lleva al infierno
y por sobre todo, de bajarla con las manos vacías.
No.
No.
miércoles, 5 de octubre de 2011
sábado, 24 de septiembre de 2011
injusticia
¿Por qué justo tuve que mirar por la ventana y verte cruzar la esquina y que te metieras por las vías del tren y no tomar el tren, sino verte que ibas a caminar esa tarde tan linda (hermosa, para ser exactos), y que yo justo iba para el lado contrario y no a pié, porque si no me hubiera cruzado de vereda para hablarte? ¿Por qué? Si yo iba bien sentada en el último asiento del colectivo. Y vos te cruzaste por la ventana para amargarme el día entero con tu cara de dulce ermitaño poeta y todo, así no más, sin preocupación por a ver quien te anda alrededor (revoloteándote, justamente ahí) y a su vez enamorándote del todo.
Lo peor fue darme cuenta en ese preciso instante que eso ya lo había pensado y ya lo había vivido pero vos no te habías cruzado y yo no me había bajado a saludarte y caminar con vos esa tarde hermosamente injusta.
No.
jueves, 1 de septiembre de 2011
anoche
Anoche metí un pie en el hueco de la sábana (a mi sábana se le hizo un hueco, como le pasa a la mayoría de las sábanas viejas).
Hoy desperté y me dí cuenta que tenía los piel de papel y estaban hechos trizas, con montones de hilo y restos de tela.
No.
domingo, 28 de agosto de 2011
análisis en breves minutos
Yo. ¿Quién soy yo?¿Qué ven de mí cuando me paro frente al mundo?¿qué son los otros, ese mundo que me rodea, pero que parte de ese mundo, de él, es realmente mío y que parte no?¿Soy algo para el resto? El resto ¿Qué es? ¿Dónde empieza?¿Empieza o termina?¿En que parte de la narración de la vida estoy yo?...¿Dónde estoy?...¿Qué es esto?
Hay algo dentro de mí, de mí ser que escapa y quiere seguir escapando hasta encontrar respuestas, hasta encontrarte.
No.
No.
sábado, 27 de agosto de 2011
viernes, 26 de agosto de 2011
No sé... prohombres para devolver.
Poeta: suma, piensa, axiológica donde volver atrás. "Cuando conmovido del río...", un puzzle fluvial.
De golpe, una pileta y eso dijo.
Leer cosas muy raras de un saber "...y el 4121..." y una cabina encadenada a un botellón.
Ridículo, replegado, enrojeciendo por encontrar un barco. La llegada de los gringos, la popa y tu hermana; los libros, la puerta; ganado (marineros); lana, hojalata.Partida.
En el bar, palabras ambiguas. Sintió las manos fofas (había andado opaco el hombre a mitad de párrafo). Respeto que según lo menos se piensa: conflicto metafísico.
Distraerse.
Anda suelto, levantándose.
"...¡El cielo abrígueme!" Insobrevivible región del rostro en el camino.
La lengua enojada, la boca, catástrofe de buenos olores.
El hígado, la pipa, bañándose al agua con otra perorata.
No.
jueves, 18 de agosto de 2011
Primavera, vidas.
Un manantial de nieve.
Tu caricia, el viento era triste.
Tu cintura, de angustia, de noche.
El amor de fuego (besándonos del sueño)
Su muerte se suelta: mi alma, su nariz ya muerta. Ella y las hojas.
La lluvia de noche, las lágrimas en naufragio corren una sílaba que cae con hielo y dulzura
Mi boca enamorada, vacía en tus muros y estas manos.
Temblorosa mi boca, tu risa.
La tierra escucha. El don no tiene aquella. Innumerable oscura o roja.El corazón, el bosque.
A qué planetas profundos del fósforo.En el aire me acompañas. Los hombres, elaborando tus manos.
Amor, el vals cuya llama del invierno, estrella la muerte en la tumba.
La guitarra, las espumas sobre, junto, a un largo último beso.
Espadas, vestiduras, paraguas
que muerden vida.


Tu infiel insepulta, tus párpados a pluma, un incendio;
una estrella en un hilo. fotos Lauta
No.
viernes, 22 de julio de 2011
El sueño
-Mirá! Aquella punta de ese edificio, el que está enfrente, es justo el más alto. Hay una especie de escarabajo plateado, de aluminio o metal, dá igual. Se ve de lo más bello, el sol del mediodía lo hace brillar.
Ah, pero en este otro edificio hay dos más, o tres. Son gigantes. Mirá! Son más de tres, allá por aquél otro, hay más escarabajos amontonados-.
Mientras pateo una botella contra el tobillo de alguien que está parado en la vereda de la iglesia, me subo al skate y en la punta de los edificios del World Trade Center, duermen los más aterradores escarabajos del mundo.
No.
No.
sábado, 18 de junio de 2011
Elementos compositivos
Estaba el hombre en su asiento, la señora. Un poco más allá la chica con un saco negro hasta las rodillas. El tren avanzaba. Alguien subió cuando el tren paró en la estación y se acomodó justo al lado de donde yo estaba sentada.
Para esto, yo venia mirando hacia fuera, como todos, por la ventanilla, mirando algo seguramente mas allá de lo que veía por la ventana. Imaginándome cosas y renunciando a ideas y ecuaciones torpes del que si, quizá, a veces, ojala y mientras.
El traqueteo del tren me hacia cerrar los ojos y logré apoyarme contra el borde de la ventana, el brazo incómodo y la mano dentro del bolsillo.
Cuando escuché la primer caída de los elementos estaba pensando en como subir la escalera, caminar el largo pasillo hasta la puerta final, abrir la puerta, cruzar el teléfono alcanzar a verlo y… Escuché la segunda caída como un golpe fuerte.
Miré hacia abajo, el pie del hombre estaba ahí parado y junto a el estaba el elemento primero, más allá seguía rodando el numero dos. Se le hacia difícil quedarse quieto con semejante movimiento del tren.
Al parecer nadie se daba cuenta de lo que sucedía y menos mal, porque no hubiera soportado las miradas del hombre en el asiento, de la señora a su lado, de la chica del saco y del pie del hombre.
Me agaché sin antes conseguir que se me cayeran otros más y que se fueran rodando por debajo de los demás asientos, me estaba descomponiendo de a poco y nadie lo notaba.
Me estaba destruyendo y el traqueteo y el teléfono y ahí no más estaba casi me le acerco y llego a decirle que...
Los elementos compositivos seguían cayéndoseme. El tren no paró en la estación siguiente y la muchacha del saco rezongaba.
No.
viernes, 10 de junio de 2011
sábado, 14 de mayo de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Era de noche, una noche amiga. Me acosté en el patio, con las piernas cruzadas tenia la espalda sobre unas piedritas blancas. Escuchaba lo que hablaban los demás. Hablaban de coger y fumar y de vez en cuando miraban el techo de estrellas y se reían a carcajadas. Era como una cárcel, el lugar, el tiempo, eran cárcel. Era como estar encerrados en algo así como un sueño, pero con televisión en blanco y negro y un ascensor rojo, tapizado y sin espejos. De repente esa estrella que estaba viendo empezó a subir y a bajar, era muy divertido, pero me dolía el pecho y sentía unas ganas de vomitar tremendas, que me hicieron levantar casi de golpe. Caminé rumbo hacia adentro y vi en el camino a dos sentados besándose como perros, en una escalera de cemento.Giré sobre el umbral de la puerta y seguí caminando hasta donde me esperaba mi improvisada cama, vi que había dos o cuatro más abrazándose y tocándose con esas manos llenas de amor y sin ganas por el cansancio. Me acosté antes logrando sacarme las zapatillas y casi en un momento rápido volví a levantarme y tuve que correr hasta al baño. La cabeza estaba acelerada tanto que pensaba todo al mismo tiempo, me acordé de Artaud, y esas ganas de pegarse un tiro, de mojarme la cara y largar en el inodoro un montón de contenido que se aproximaba a mi garganta cuando me movía en el espacio. El piso era blanco y negro, y me tiré en él para estar mas cómoda. Me desperté como a las dos horas, y alguien estaba hablándome.
No.
No.
sábado, 23 de abril de 2011
miércoles, 6 de abril de 2011
-La sábana así arrugada ya no sirve para nada- le dice.
-¿Y qué mejor excusa para dormir destapados, en este hermoso frío del techo?- le contesta.
-A ver ¿Vos vas a soportar que se te congele todo, hasta el límite de la sangre y que adentro sólo quede el lento movimiento del corazón y que reniegue hasta que... termine por morirse?- retruca.
- No. Es verdad, no voy a poder soportarlo- concluye-. Mejor nos amamos un rato.
No.
jueves, 27 de enero de 2011
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