Juego con el cielo, a oscuras.
Acostada boca arriba, antes de cerrar los ojos.
Antes de cerrarlos para dormir.
Juego a cerrar un solo ojo y con el otro apenas divisar una estrella y moverla de un lado a otro.
Juego con el cielo, con ese pedacito que tengo entre unos barrotes, que a su vez lo recuadran unas maderas y que lo resguardan como para que no se vaya a escapar.
Pero sin embargo se escapan las nubes.
Se escapan del cuadro que yo veo, acostada, en la oscuridad.
Y ahí están por unos segundos, según el viento que sople.
Y se van y se escapan, saliéndose del recuadro de madera. Escapándose entre los barrotes.
Y ahí estoy yo del otro lado.
Y será por eso que las admiro tanto.
Por no poder yo hacer lo mismo.
Y salir del recuadro.
Saliéndome entre los barrotes.
Adentrándome en esa oscuridad enorme.
Que me envuelve.
Miro como las copas de los arboles se mueven de a poco con el viento y como también me mueve a mi y me pega en la cara.
Muy suavemente me acaricia los dedos.
Me siento como una hoja que cae en otoño, balanceándose.
Apenas si estoy consiguiendo el sueño.
No.
Ahora si puedo comentar!!!
ResponderEliminarQue lindo tu cielo Sielia!!
quiero uno de esos...
un besotote.